lunes, 1 de marzo de 2010

CIUDADANO OSCAR LOPEZ

Con demasiada frecuencia, leo, veo y escucho alusiones a los orígenes, moradas y sencillamente el deambular del ciudadano, por su vecindad, Óscar López. Reconozco que no me gusta nada ni la forma ni el fondo con que se utiliza sobre todo por determinadas personas. Y me incomoda más cuando son responsables bien sean orgánicos o partidarios y mucho peor cuando son responsables políticos pertenecientes al Gobierno de mi Comunidad.

El ciudadano castellano y leonés, o castellanoleonés Óscar López, es, ni más ni menos, que el líder y Secretario General de los socialistas de Castilla y León, elegido democráticamente en el último Congreso del PSCL-PSOE. Por lo tanto, tiene toda la legitimidad para determinar su residencia, no sólo porque es un derecho constitucional (artículo 19), sino también porque es el principal referente de una fuerza política y social, y, en términos representativos, es la segunda persona en importancia política de nuestra Comunidad. Por cierto, que yo sepa, tiene censo, vecindad y ciudadanía en la bonita localidad de sus padres y abuelos: Riaza.

Por otro lado, es bueno que se sepa, que Óscar López no es aún el candidato. Es miembro del Congreso de los Diputados por la querida provincia de Segovia, y como tal, un representante de los ciudadanos españoles, con responsabilidades muy importantes en las Cortes Generales. Entre otras, y en relación con Castilla y León, ponente de la última reforma de nuestro Estatuto.

Quiero expresar mis convicciones y mis sentimientos respecto a la recuperación de ciudadanos para nuestra Comunidad. Estoy contento de que se inicie el recorrido contrario al hasta ahora producido como hemos venido sufriendo, comprobando cómo muchos de nuestros jóvenes trabajadores, técnicos y universitarios muy preparados se han tenido que marchar para otros territorios. Yo conozco a muchos padres y abuelos, como los de Óscar, que buscando futuro para sus hijos emigraron dentro y fuera de España. Este es el caso. Por eso cuando compruebo que una persona joven y manifiestamente preparada con muchas expectativas en el ámbito del espacio político nacional, decide hacer el regreso a Castilla y León, me produce satisfacción, porque entre otras cosas todos nos beneficiamos, cualquiera que sea la ideología y la orientación de su voto y militancia si la tuviera.

No quiero caer en la tentación de relatar algunas biografías de colegas que han presidido, como yo, nuestra Comunidad y que terminaron utilizándola como trampolín para otros objetivos, seguramente legítimos, pero fuera de Castilla y León.

Dice Carlos Fuentes, cuando pone en boca de un personaje, que: “sólo será visto como buen presidente, si se sabe ser un buen expresidente”. Que cada uno se aplique el cuento. Estando de acuerdo con el famoso escritor, quisiera añadir por mi cuenta, y dirigiéndome a Óscar López, por si me lees, que tampoco se podrá ser un buen presidente, si no se es un buen candidato. Por lo que me gustaría, ahora y para cuando seas el candidato, que tu estilo y comportamiento, como lo viene siendo, se corresponda con la mejor tradición de los buenos ciudadanos de nuestra tierra, hombres y mujeres generosos, recios y leales. Que baste un apretón de manos para sellar y cumplir un acuerdo.

Es evidente que hay muchas personas que creen que para hacer política, y en el fragor de los debates, todo vale. Incluso quien piensa que la interpretación y la defensa de sus estrategias y valoración de las ideas y propuestas alternativas han de examinarse a la luz de la psicología y hasta la psiquiatría o el psicoanálisis. Mi opinión es que en la política, como en la vida, hay que hacerlo con altura de miras y esfuerzos por todas las partes, de buena fe y juego limpio.

Un buen ejemplo de lo que quiero decir, y no precisamente muy elegante, es: “atacar” en sede parlamentaria a quien no se puede defender. Como se dice en derecho, cuando no hay “igualdad de armas”.

Estoy convencido de que en los comportamientos que se vienen produciendo, cada vez con mayor frecuencia, no existe una intencionalidad malévola ni xenófoba. Pero bueno será que atemperemos, todos, nuestras actitudes y elevemos el nivel del debate a la altura que esperan y merecen nuestros paisanos. Distinguiendo con claridad lo que es la legítima defensa partidaria de lo que son asuntos de Estado. Estado de la Comunidad.

Demetrio Madrid
Primer Presidente de Castilla y León
Miembro de Think CyL Progresistas

lunes, 8 de febrero de 2010

Conectando con el progresista que casi todos llevamos dentro.

En 2011 serán las próximas elecciones autonómicas. Los principales partidos en la Comunidad han dado el pistoletazo de salida en la carrera hacia la cita electoral.

La izquierda debe perfilar a quien se va a dirigir de manera constante. En este sentido, el reto es doble: se debe movilizar a las bases sin renunciar a atraer a los indecisos en un contexto social y económico donde cualquier mensaje o idea que se transmita pasará inexorablemente por el filtro o estado de animo generalizado a causa de la crisis y el paro.

Tarea complicada que ha de hacerse además sin distorsionar, sin engañar ni pretender ser lo que no se es. Ya se sabe que la autenticidad es un valor muy apreciado, además de la honradez.

Partamos de la idea de los “indecisos”. La mayoría lo es o más bien, son minoría quienes se identifican plenamente con los colores o siglas de los partidos políticos. Son este tipo de personas las que conforman la mayoría del espectro en el conjunto de la sociedad y por lo tanto quienes deben conformar el centro de atención para la izquierda.

Es habitual encontrarte con gente o amigos que son conservadores en cuestiones fiscales de subida de impuestos, en cambio son progresistas en cuestiones sociales, ambientales... En una misma persona coexisten visiones ideológicas contrarias y creo que esto sucede muy a menudo.

Me quedo con la idea en que en el interior de cada persona hay una parte progresista, de izquierdas… conozco a pocos que sean puros 100% de una tendencia u otra.

Es a estos progresistas parciales a los que debiera dirigirse convenientemente las ideas y las propuestas que formule la izquierda estableciendo diferentes vias de enganche en diferentes materias y no solo en las políticas habituales del debate entre partidos del día a día.

Pero cuales son esos resortes que conectan con esa parte del progresista parcial que casi todos llevamos dentro? Ayer me comentaba un amigo que ya todo le suena a lo mismo cuando pone la tele y escucha a los políticos, a los periodistas… y me decía que si no era posible oir algo nuevo. Decía que sabia que de la derecha podía esperar lo mismo de siempre pero que necesitaba un “guiño”, un “algo”, lo definía desde la izquierda.

Me temo que a la izquierda no le valdrá, una vez más, solo con tener buenas propuestas y limitarse a decirle a la gente los problemas que tiene. Necesitará algo más para conectar, movilizar y para lograr el cambio que a muchos en mayor o menor medida nos gustaría probar en Castilla y León.

Cuales son esos resortes? 

Ander Gil

viernes, 5 de febrero de 2010

El partido gobernante en Castilla y León adolece del mismo mal que la educación de nuestros días, el alumno no tiene que esforzarse para pasar de curso.

David Amo
Cada vez hay menos sentimiento de unidad en Castilla y León. Creo recordar un refrán que describiría gráficamente la situación, "A perro flaco todo son pulgas". Nos hemos convertido en una jauría de perros hambrientos que se pelean por el mendrugo de pan. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? El partido gobernante adolece del mismo mal que la educación de nuestros días, el alumno no tiene que esforzarse para pasar de curso. Las asignaturas con examen final pueden prescindir de su presencia. La despoblación, la falta de tejido industrial, la rentabilidad del campo no son ni mucho menos problemas aislados sino que muy a nuestro pesar se alimentan entre sí.

En el tema económico debemos saber dar valor añadido a nuestros productos. Me decían en Soria: vendemos madera, buena madera, pero lo que produce beneficio a través de un importante valor añadido son los productos manufacturados y ellos son fabricados fuera de nuestra región en gran medida. Un símil educativo, tenemos estudiantes, grandes estudiantes, provenientes de las distintas universidades castellano y leonesas. Preparados y a un alto coste. Su valor añadido, su beneficio económico es conseguido fuera de nuestra comunidad porque no hay lugar donde desarrollar su potencial, volvemos a exportar la mejor madera para que la trabaje otro.

David Amo es miembro de Think CyL Progresistas

lunes, 1 de febrero de 2010

David Amo: Del papel de la oposición y del gobierno autonómico en Castilla y León


Nuestra comunidad, después de más de 20 años de dominio de la derecha y sin oposición fuerte, se encuentra en un estado lamentable.

Me explico, aunque alguien pueda discutir el papel del Psoe durante tantos años en la oposición, la verdad es que no han sabido hacer o reflejar ante la sociedad su labor. La consecuencia es que el PP ha hecho lo que ha querido durante todos estos años. Su labor de gobierno podría haber sido para bien y estar no ya entre las 3 regiones más desarrolladas del estado pero sí entre las seis primeras.

La izquierda en mi opinión, debería decir, durante más de 20 años no hemos sido buenos y la prueba está en que las urnas no nos respaldan, asumimos que no hemos sido una oposición de calidad pero, lo peor es que quien gobierna y que tiene una responsabilidad tremendamente mayor también ha fallado. En un partido de fútbol están los que juegan y los que están de suplentes. Indudablemente si el suplente se queda dormido en el banquillo no será muy profesional pero sí del que depende el resultado del partido y está en el campo. Este último no podrá despistarse pues todo el equipo, incluso los del banquillo dependen de él.

miércoles, 27 de enero de 2010

Demetrio Madrid, primer presidente progresista de Castilla y León para Think CyL Progresistas

"Es este grupo de personas libres y conscientes de su plena condición de ciudadanía autodenominado ThinkCyl"


Estimados amigas y amigos:

En los últimos años, la situación de parálisis y resignación que vivimos en Castilla y León comienza a ser percibida nítidamente por amplios sectores de la ciudadanía de nuestra Comunidad, en la que se aprecian tendencias centrifugas y disgregadoras. Paralelamente, creo que se vislumbra una plural y heterogénea ola de opinión ciudadana que no se resigna a aceptar este status quo, puesto que amenaza con convertirse en un camino sin retorno si no reaccionamos a tiempo.

Personalmente, dada mi actividad política durante tantos años y el cargo que ostenté en los inicios de nuestra andadura como Comunidad Autónoma, no puedo ni debo permanecer al margen de esta realidad. Es más, quizá hoy, como entonces, tengo la sensación de que estamos en un momento crucial, en una coyuntura singular en la que se pone a prueba, no ya la capacidad de la democracia para acoger los deseos de los castellano y leoneses, como por entonces, sino la capacidad de la propia Comunidad Autónoma para satisfacer los deseos actuales de los ciudadanos. De ahí el desafío.

Es por esto, y por considerarlo como una obligación moral por mi parte, por lo que he decidido involucrarme directa y personalmente en los acontecimientos que han de han de venir en el futuro inmediato en nuestra tierra.

Allá por el verano de 2009, un reducidísimo grupo de personas comenzamos a barruntar cómo recoger todo este descontento, cómo contactar con la ciudadanía más allá de la órbita convencional del partido político al que pertenezco, cómo plasmar de forma sistematizada y operativa esa pulsión social tan heterogénea, cómo adaptarnos a las nuevas formas de organización y comunicación social para extraer conclusiones objetivas y acertadas.

El resultado es este grupo de personas libres y conscientes de su plena condición de ciudadanía autodenominado ThinkCyl. Un grupo que hoy lo es todo pero que aspira a no ser nada mañana, porque solamente pretende servir de reflejo de lo que el conjunto de la sociedad castellano y leonesa quiera, diluyéndose en ésta cuando el cambio que necesitamos sea una realidad.

Nada más y nada menos.

Bienvenidos y muchas gracias.